miércoles, 9 de enero de 2013

martes, 8 de enero de 2013

FONDUE DE QUESO


Fondue de queso

Ingredientes

Vino blanco, tipo Rhin, ¼ litro
Dientes de ajo, 1
Queso Ementhal, 250 gramos
Pan francés (en cubitos), cantidad necesaria
Almidón de maíz, 2 cucharaditas
Una copita de Kirsch
Sal, pimienta negra y nuez moscada, a gusto

Preparación

  1. Tome una caquelón (así se llama en suiza a la cazuela con mango que se utiliza para hacer fondue). ¡por supuesto que podrá hacer esta receta en una cacerola sin manijas y utilizando ramitas puntiagudas en lugar de tenedorcillos largos de dos dientes! Pero   … ¿quién va a creer que está saboreando una fondue? Eckerman estaba en lo cierto: “hijo mío: un nombre no es pequeña cosa. Napoleón ha destronado la mitad de un mundo por un gran nombre…”
  2. Fíjese si tiene hijas adolescentes que el fondo de la caquelón no este llena de fotos de carnet, hebillas, lápices, delineadores y otras yerbas. Lávela y séquela prolijamente.
  3. Pele un diente de ajo gordo, pínchelo en un tenedor y frote con él el interior de la caquelón, sólo para darle ese “yo no sé qué” (si lo pronuncia en francés sonará más lindo) que nadie luego podrá sacarse de encima salvo que se le ocurra masticar tallitos de perejil.
  4. Tire el ajo para evitar sospechas y que algún resentido social se apoye en su hígado para no compartir la mesa.
  5. Ralle con los agujeritos grandes de su rallador de verduras proletario: 250 gramos de queso Ementhal (ese de agujeros grandes, que casi siempre llamamos “gruyére”…). Reserve en una fuentecita.
  6. Disponga sobre la mesa, alrededor de la caquelón, cubos de pan francés, cuidando especialmente que uno de sus lados, por lo menos, tenga corteza. De lo contrario… es muy probable que lo pierda al introducirlo en la salsa y ésta quede al poco rato convertida en una espantosa sopa de pan.
  7. Distribuya también sobre la mesa los tenedores largos necesarios (uno por cada comensal, marcado con distinto color) y suficientes servilletitas de papel y, en mesa aparte, abundantes copas y un buen vino blanco bien frío.
  8. Lleve la caquelón a la cocina, ármese de coraje y comience a preparar la fondue del siguiente modo:
  9. Vierta en la caquelón ¼ litro de vino tipo Rhin, Riesling o Chabilis blanco (o amordace su consciencia y échele el que pueda) y caliéntelo sobre la hornalla, a fuego suave, hasta que haga espumita pero sin que llegue a hervir.
  10.  Agregue el queso rallado de a puñaditos, mientras con un tenedor de madera (o cuchara… ¡bah!) revuelve el vino en forma de “8”, hasta que el queso se disperse bien. ¡y no crea que es un absurdo esto de menear el tenedor en forma de “8”; si revuelve en forma circular, corre el riesgo de que las partículas de queso se aglutinen (en lugar de dispersarse) y conviertan el queso en una pelota durísima que hará fracasar la salsa.
  11.  Recién cuando ese puñadito de queso inicial esté disperso en el vino, agregue otro poquito y siga revolviendo igual.
  12. Continúe con la misma técnica hasta que todo el queso quede disperso y su muñeca, acalambrada.
  13. Pídale a su marido que siga revolviendo en forma de “8” mientras usted disuelve dos cucharaditas de almidón de maíz en una copita de Kirsch (o vodka o gin…o… ¡eh!)
  14. Vierta el almidón disuelto en la caquelón y revuelva continuamente, esta vez hasta que la preparación hierva, se ligue, espese y se transforme en una salsa de locura.
  15.  Retire del fuego y sazone a gusto con sal, pimienta negra y una “chispita” de nuez moscada.
  16. Apoye la caquelón sobre el calentadorcito correspondiente, a fuego mínimo (si no puede graduar la llama al mínimo interponga un disco de amianto entre la caquelón y la llama) y lleve a la mesa con aire triunfal.
  17.  Si usted es la primera en “romper el hielo”, recuerde la técnica para servirse, así los demás la imitan: tome su pinche (fíjese en el color que tiene en su extremo así nadie se lo escamotea o acérquese a la caquelón con un abogado de confianza). Clave el pinche en el cubo de pan de modo que primero atraviese la miga y los dientitos asomen por la corteza.
  18.  Recién entonces introduzca el tenedor en la salsa, como si quisiera pescar mojarritas: húndalo, hágale hacer un medio giro, levántelo y haga rotar el tenedor sobre sí mismo, para que los hilitos de queso se enreden en el pan y no en la oreja de su vecino.
  19.  Sostenga una servilleta debajo del Bocado enroscado, suspenda cualquier diálogo recientemente iniciado, abra la boca como si fueran a extraerle la muela del juicio… ¡ y trágueselo de un bocado!
  20.  De vez en cuando, meta la cuchara (de madera) en la salsa y revuelva para que la salsa no se pegue en el fondo de la caquelón, ni se queme. Si espesara demasiado, agréguele chorritos de vino blanco tibio.

frase célebre

"Un ego moderado demuestra sabiduría".El TAO de los Líderes

lunes, 7 de enero de 2013

GRISINES PIAMONTESES

Cuenta la leyenda que los grissines nacieron en tiempos del Rey Victor Manuel II, a quien le preocupaba la falta de apetito de su hijo. Y lo peor, para la sangre italiana, que no quería comer pan. hasta que el panadero de la corte por indicación médica, logró la fórmula perfecta. Ideó unos bastones de masa con sémola que el principito podía comer sin problemas digestivos...¡o usarlos para tocar el tambor!.

INGREDIENTES

La esponja:

·levadura prensada, una cucharada gorda (unos 30 gramos)
·azúcar, una cucharadita
·harina, una cucharada sopera bien panzona
·agua tibia, media taza

La masa:

·sémola de trigo de cocción rápida, una taza y cantidad extra
·harina, 2 tazas y media y cantidad extra para espolvorear
·azúcar, 2 cucharadas
·sal, una cucharada
·huevo, uno
·manteca blanda o margarina, 2 cucharadas
·leche tibia, una taza aproximadamente
·aceite para pintar y para la placa

Preparación de la esponja:
1.-Ponga la levadura en un bol y disuélvala junto con el azúcar y la cucharada de harina en el agua tibia.
2.-Bata la mezcla con  un batidor hasta que se formen globos.
3.-Tape flojamente y espere a que todo se infle como una esponja (aproximadamente 10 minutos).

Preparación de la masa:
1.-En un bol mezcle la sémola con la harina y luego vuélquela en la mesa. Haga un hueco en el centro.
2.-Coloque en el hueco las 2 cucharadas de azúcar, la sal, y también la esponja de levadura que preparó.
3.-Añada el huevo y las 2 cucharadas de manteca o margarina. Una los ingredientes del centro, mientras le agrega, gradualmente, la leche tibia.
4.-Siga amasando hasta lograr un bollo tierno, que no se pegotee (si hiciera falta, agregue  un poco más de harina o de leche...)
5.-Castigue la masa sobre la mesa, estrellándola varias veces, hasta domesticarla: es decir, hasta que esté suave y lista.
6.-Ponga la masa  en un bol, píntele la frente con aceite, tápela flojamente y déjela en un sitio tibio hasta que duplique su volumen.
Armado y cocción:
1.-Una vez leudada tome pequeñas porciones de masa y amáselas en tiras largas, del mismo tamaño. Córtelas del largo que prefiera (los artesanales llegan a tener 70 cm.) Pero no los haga gordos porque la masa todavía tiene que leudar al doble.
2.-A medida que los haga, extienda los grissini , separados entre sí,sobre placas enmantecadas (o aceitadas) y espolvoreadas con sémola.
Tápelos flojamente y déjelos leudar al doble (aproximadamente una hora).
3.-Cocínelos en horno pre-calentado unos 15 minutos.Luego baje el fuego a mínimo y déjelos secar hasta que estén suavemente dorados (unos 15 minutos más).
4.-Retírelos del horno y espere a que se enfríen muy bien para que adquieran su textura crujiente.
5.-Sirva los grisines en una panera o guárdelos en latas para aprovecharlos en el momento que usted quiera.

FRASES CÉLEBRES

"Perdonar es la virtud de los valientes. Solamente aquel que es tan fuerte como para vengar una afrenta, sabe como amar (y perdonar)."Mahatma Gandhi

domingo, 6 de enero de 2013

BOLITAS DE NUEZ


Bolitas de nuez

Ingredientes
1.      Nueces peladas, 100 gramos
2.      Harina, 1 taza
3.      Manteca blanda, 100 gramos
4.      Esencia de vainilla, 1 cucharadita
5.      Azúcar molida, 2 cucharadas
6.      Azúcar impalpable, ¾ de taza

Preparación
       1,  Triture las nueces con el palote de amasar y resérvelas.
2.       Ponga sobre la mesa la harina, la manteca, las nueces, la esencia de vainilla y el azúcar molida.
3.      Una con las manos todos los ingredientes, tratando de amalgamarlos en un bollo.
4.      Forre una placa para horno con 2 o 3 capas de papel manteca.
5.      Tome pequeñas porciones de masa y moldéelas en forma de bolitas pequeñas. A medida que las haga, acomódelas sobre la placa forrada.
6.      Cocine las bolitas en horno caliente hasta que se hinchen y empiecen a ponerse rubias (pero no doradas). Calcule entre 10 y 12 minutos.
7.      Apenas las bolitas estén secas, retire la placa del horno y ahóguelas allí mismo, tamizando el azúcar impalpable con un colador sobre las mismas.
8.      Recién cuando las bolitas estén frías, despréndalas del papel con cuidado (son muy frágiles…) y colóquelas en pirotines.


texto extraído de El Principito

...-sólo se conocen las cosas que se domestican-dijo el zorro-Los hombres ya no tienen tiempo para conocer nada, dedican su vida a vender y comprar cosas, y como comprando y vendiendo cosas no se encuentran amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, domestícame.               ANTOINE DE SAINT-EXUPÈRY

viernes, 4 de enero de 2013

FELIZ AÑO 2013!!!!

FELIZ AÑO 2013!!!!! QUERIDAS AMIGAS INVISIBLES, ESTE NUEVO MEDIO DE COMUNICACIÓN SERVIRÁ COMO PUENTE PARA CONOCERNOS MEJOR Y CONSOLIDAR UNA AMISTAD DURADERA. CUENTEN CONMIGO QUE RESPONDERÉ A TODAS SUS PREGUNTAS. GRACIAS POR  ESTAR SIEMPRE A MI LADO.
                                                                                              Blanca Cotta